El garaje comunitario es uno de los puntos más vulnerables de una comunidad de propietarios. Su acceso conecta directamente el exterior con espacios interiores donde se encuentran vehículos, bicicletas, trasteros y, en muchos casos, las comunicaciones con otras zonas del edificio.
La mayoría de los garajes cuentan con una puerta automática y un sistema de apertura mediante mando, pero esto no siempre garantiza que solo entren los vehículos autorizados. Hay detalles muy importantes a tener en cuenta: una puerta que permanece abierta demasiado tiempo, un conductor que aprovecha la apertura de otro vehículo o un fallo técnico pueden convertirse en una oportunidad para acceder sin permiso.
Controlar quién accede, detectar comportamientos anómalos y comprobar que los sistemas de seguridad en el garaje funcionan correctamente son la base para el buen funcionamiento de un control de accesos.
Por otro lado conviene estar atento a las señales que pueden ser indicador de que van a entrar a robar en el garaje. Recomendamos leer nuestro artículo de blog "Señales que que van a robar en el garaje".
Como evitar que el portón del garaje permanezca abierto demasiado tiempo
Uno de los problemas típicos ocurre cuando el portón del garaje tarda demasiado en cerrarse. En ese tiempo, cualquier persona o vehículo que se encuentre cerca puede aprovechar la apertura para entrar sin utilizar un sistema de identificación.
Este riesgo aumenta en garajes con mucho tránsito, especialmente en las horas de entrada y salida de los residentes, cuando varios vehículos circulan de forma consecutiva.
Una primera medida consiste en configurar correctamente el cierre automático del portón, adaptándolo a las características de la instalación y al tiempo necesario para que el vehículo pase con seguridad. Por ejemplo hay que tener si el acceso es a través de un sistema de exclusa.
Cómo evitar que un vehículo se cuele detrás de otro, lo que llamamos tailgating
En este caso el tailgating es una de las vulnerabilidades más importantes en los accesos con vehículo. Se produce cuando un vehículo no autorizado aprovecha la apertura del portón para entrar inmediatamente detrás de otro que sí dispone de permiso.
Según la tecnología instalada y la configuración del sistema, pueden activarse avisos acústicos y señales luminosas para advertir al conductor de que debe identificarse antes de acceder.
De esta manera, el sistema no se limita a abrir y cerrar una puerta, sino que incorpora mecanismos para detectar y disuadir intentos de acceso no autorizado.
Es una acción indicada para comunidades con numerosos vecinos, garajes compartidos por varios portales o instalaciones donde el tránsito de vehículos es elevado.
Cómo configurar y gestionar los mandos de garaje
Los mandos tradicionales son cómodos, pero su gestión puede convertirse en un punto débil cuando no existe un control adecuado sobre quién los utiliza.
Es recomendable utilizar mandos identificables individualmente, vinculados a usuarios o autorizaciones concretas. Así, la comunidad puede gestionar las altas y las bajas y revocar un permiso cuando sea necesario, sin tener que tratar todos los dispositivos como si fueran iguales.
También se pueden incorporar lectores de proximidad para acceder mediante un tag, como alternativa o complemento al mando.
En instalaciones compatibles, una aplicación móvil permite gestionar permisos de acceso, facilitar autorizaciones temporales y consultar notificaciones de actividad.
La comunidad dispone así de más control sobre los dispositivos autorizados y puede responder con mayor rapidez ante una pérdida, una baja o un uso indebido.
Seguridad en caso de zonas con poca visibilidad como rampas, curvas y columnas
La propia distribución del garaje puede dificultar la detección de situaciones sospechosas.
Es recomendable estudiar los recorridos de los vehículos y localizar los puntos ciegos. A partir de ese análisis, se pueden mejorar la iluminación y la ubicación de las cámaras, evitando que elementos estructurales oculten las zonas de paso.
La videovigilancia puede ayudar a verificar incidencias, pero debe diseñarse para cubrir las áreas relevantes sin generar una falsa sensación de seguridad. Una cámara no sustituye a un control de accesos ni garantiza por sí sola que se detecten todos los vehículos no autorizados.
Que hacer para controlar los fallos técnicos en el sistema de seguridad
La seguridad debería incluir la supervisión del funcionamiento de los equipos. Los sistemas conectados pueden facilitar la detección de determinadas incidencias técnicas y permitir que se revisen antes de que comprometan la protección del garaje.
Por ejemplo, la conexión en la nube y los servicios de comprobación remota permiten verificar diariamente el estado del sistema, identificar anomalías compatibles con la tecnología instalada y facilitar una respuesta más rápida.
En Altatec Seguridad, el servicio Verify está orientado a este objetivo, mientras que Evidentia facilita la elaboración de informes de evidencias a partir de las grabaciones disponibles.
Detección de puerta forzada
Un escenario que conviene contemplar es el intento de abrir el portón sin utilizar un método de acceso autorizado.
Si el sistema únicamente registra las aperturas realizadas mediante el mando, puede resultar insuficiente para detectar determinados intentos de intrusión. Por eso es importante valorar mecanismos que permitan supervisar el estado de la puerta y distinguir entre una apertura autorizada y una apertura anómala.
Gracias a sensores y mecanismos de supervisión, un sistema compatible puede identificar una apertura que no corresponde al funcionamiento esperado y generar una alerta.
Cuando se combina con videovigilancia y verificación remota, es posible disponer de información adicional para valorar lo ocurrido. Si la instalación incluye conexión a una central receptora de alarmas (CRA), también puede contemplarse la gestión de las señales conforme al servicio contratado y a los procedimientos aplicables.
Qué debe valorar una comunidad antes de instalar un control de accesos
Es aconsejable realizar un análisis de los riesgos del garaje ya que no todas las comunidades tienen los mismos problemas ni necesitan exactamente los mismos dispositivos.
Conviene revisar especialmente estas cuestiones:
Cómo se abre y se cierra el portón, comprobando el tiempo de apertura, si el cierre funciona correctamente y si existe algún comportamiento anómalo.
Cuántos vehículos utilizan el acceso. El volumen de tránsito y la coincidencia de varios vehículos pueden aumentar la exposición al tailgating.
Cómo se gestionan los mandos valorando si permiten identificar, dar de baja y revocar cuando dejan de estar autorizados.
Qué ocurre ante una apertura forzada. De qué forma la comunidad detecta una acceso no autorizado y si es el caso como se gestionaría una alerta.
Qué zonas quedan fuera del campo de visión ya que las rampas, las curvas y las columnas pueden requerir medidas adicionales.
Cómo se comprueba que el sistema funciona. Es decir, verificar si hay supervisión periódica.
Qué respuesta se ofrece ante una incidencia, definiendo quién recibe los avisos, cómo se verifican y las actuaciones que correspondan en cada caso.
En Altatec Seguridad ayudamos a las comunidades de propietarios a reforzar la seguridad de sus garajes con soluciones de control de accesos, detección de intrusiones y supervisión remota.
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