Artículo invitado: Contenido elaborado por Brokalia, correduría de seguros especializada en comunidades de propietarios en colaboración con Altatec Seguridad.
Cuando una comunidad decide instalar un sistema de videovigilancia, normalmente busca evitar robos, reducir los actos vandálicos y mejorar la seguridad en portales, garajes, trasteros y otras zonas comunes.
Sin embargo, estas medidas también pueden tener un efecto positivo que no siempre se tiene en cuenta y es que ayudan a mejorar el perfil de riesgo de la comunidad frente a las aseguradoras.
Una duda frecuente entre administradores de fincas y presidentes es si la instalación de cámaras supone una rebaja inmediata en el precio del seguro. En general, las aseguradoras no aplican automáticamente un descuento en la prima por el simple hecho de instalar videovigilancia sin embargo, disponer de un buen sistema de seguridad puede influir favorablemente en aspectos como la siniestralidad, las condiciones de renovación, la negociación de coberturas y la gestión de los siniestros.
La prima del seguro tiene en cuenta la probabilidad del siniestro
Las aseguradoras calculan el precio de una póliza teniendo en cuenta la probabilidad de que se produzcan siniestros. Cuanto mayor sea el riesgo percibido en el edificio, mayor puede ser la prima o más exigentes las condiciones de contratación.
Los sistemas de seguridad electrónica, especialmente la videovigilancia y el control de accesos en portales y garajes, funcionan como una importante medida disuasoria y pueden ayudar a reducir:
- Robos e intrusiones en garajes y trasteros.
- Actos vandálicos en portales, ascensores, cristales, contadores y otras instalaciones comunes.
- Accesos no autorizados o usos indebidos de las zonas comunitarias.
¿Cómo afecta esto al seguro?
Una comunidad con menos incidentes mantiene un historial de siniestralidad más favorable. Este aspecto es especialmente importante, ya que las aseguradoras revisan cada vez con más detalle la frecuencia y el coste de los siniestros antes de renovar una póliza.
Por tanto, aunque las cámaras no generen necesariamente un descuento inmediato, sí pueden contribuir a evitar incrementos importantes de la prima, la aplicación de franquicias más elevadas o dificultades en la renovación del seguro.
Evidencias que agilizan la gestión de los siniestros
Uno de los principales problemas al gestionar un siniestro comunitario es determinar cómo se produjo el daño y quién fue el responsable.
Cuando no es posible identificar al causante, la reparación puede terminar siendo asumida por el seguro de la comunidad si existe cobertura o por los propios vecinos.
Contar con grabaciones en zonas estratégicas, como accesos, portales o aparcamientos, puede aportar una prueba objetiva en situaciones habituales como las siguientes:
Daños causados por vehículos
Si un vehículo golpea la puerta del garaje, una columna u otro elemento comunitario y abandona el lugar, las imágenes pueden permitir identificar la matrícula y reclamar los daños al responsable o a su aseguradora.
Daños provocados por terceros
Las grabaciones también pueden ayudar a comprobar si un desperfecto fue accidental o si estuvo relacionado con la actuación de una empresa de mantenimiento, un operario externo, un proveedor o un usuario de la comunidad.
Mayor agilidad en el peritaje
Disponer de imágenes claras puede facilitar que el perito determine la causa del siniestro, reduciendo dudas y ayudando a agilizar la indemnización, la reparación o la reclamación frente a terceros.
En definitiva, la existencia de una prueba visual puede aumentar considerablemente las posibilidades de éxito en una reclamación y evitar que la comunidad tenga que asumir costes que corresponden a otra persona o entidad.

Contar con videovigilancia protege frente a reclamaciones falsas o fraudulentas
Las reclamaciones injustificadas también pueden afectar negativamente al seguro de una comunidad, especialmente cuando se presentan dentro de la cobertura de Responsabilidad Civil.
Algunas de las situaciones más habituales son:
- Reclamaciones por supuestas caídas o lesiones en portales, escaleras o zonas comunes.
- Intentos de atribuir a la comunidad daños anteriores o desperfectos preexistentes.
- Versiones contradictorias sobre cómo se produjo un incidente.
Las grabaciones pueden ayudar a comprobar qué ocurrió realmente y a determinar si la reclamación está justificada.
Esto permite defender mejor los intereses de la comunidad, evitar indemnizaciones improcedentes y proteger su historial de siniestralidad.
Las comunidades con sistemas de seguridad tienen una posición más favorable al negociar el seguro
Cuando una aseguradora estudia una comunidad, no analiza únicamente el número de viviendas o la antigüedad del edificio. También valora aspectos como:
- El mantenimiento de las instalaciones
- El estado de conservación del inmueble
- Las inspecciones técnicas realizadas
- El historial de siniestros
- Las medidas de prevención y seguridad existentes
Una comunidad que cuenta con instalaciones bien mantenidas y sistemas activos de protección transmite una imagen de riesgo mejor gestionado.
Desde la experiencia de Brokalia, contar con medidas de seguridad puede facilitar la negociación con las compañías de seguros y ayudar a conseguir condiciones más favorables, como por ejemplo:
- Reducción o eliminación de franquicias en determinadas garantías
- Mejores límites en coberturas como robo o actos vandálicos
- Acceso a garantías opcionales más amplias
- Mayor estabilidad en la prima durante las renovaciones
- Más alternativas al comparar o cambiar de aseguradora
La seguridad física y el seguro de una comunidad no deben entenderse como elementos independientes. Cuanto mejor protegidas estén las instalaciones y menor sea la frecuencia de incidentes, mayores serán las posibilidades de mantener un buen historial de siniestralidad y negociar mejores condiciones con la aseguradora.
La combinación de medidas preventivas y una correcta cobertura constituye una estrategia eficaz para proteger el patrimonio de la comunidad.